IFINITO

Sos mi infinito, porque en vos comienzo y a vos retorno.
Sos mi infinito, porque desde tu voz canto a mis caídas y en el canto de tu aliento me levanto de nuevo.
Sos mi infinito, porque en tus ojos veo mis auroras y mis ocasos.
Sos mi infinito, porque desde tus labios alzo el vuelo y desde allí mismo me golpea la dureza de la tierra.
Sos mi infinito, porque el más allá tiene tu nombre y vos perteneces a mí más allá.

Sos mi infinito, porque en la poesía de tu cabello me enredo sin oponer resistencia.
Sos mi infinito, como infinitas son mis ganas de no ser un fantasma errante.
¡Vaya si sos mi infinito!; porque, ¿de qué otra manera se puede explicar el que por cada regreso de tus brazos, mantenga atada mi cordura al tamborileo de tu corazón?.


Sebastián Longas M.

Comentarios